Contaba hace unos días una anécdota que me ocurrió jugando al UNO y acerca los peligros de las apuestas. Pues bién, que gran verdad aquello de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, porque volvió a suceder algo parecido.
Noche de sábado. Organizamos una partida de cartas de chicos contra chicas.
Para dar emoción a la cosa una de las chicas propone apostar algo…por qué no algo así como un batido, por ejemplo?. Aceptamos. La primera partida es a 300 puntos y ganamos los chicos.
Segunda partida. Para seguir dando emoción proponen apostar (las chicas, of course) unas tortitas con nata (ya veis que todas las apuestas giran en torno a la comida). Nosotros, como no, aceptamos y volvemos a ganar.
Tercera partida. Caras de malas pulgas por parte del equipo femenino, gritos de tongo y acusaciones varias. La cuestión es que quieren seguir apostando, pero visto lo que ya han perdido y que su afición por las apuestas está haciendo mella en su maltrecha economía, deciden que nos juguemos sólo un par de euros. Las condiciones son las mismas, partida a 300 puntos (quien llegue a 301 gana).
Íbamos los chicos con 260 puntos y en la última partida sacamos 41. Resultado, acabamos con 301 justitos para ganar.
Los cargos, imputaciones y denuncias que siguieron contra nuestra persona son demasiado variadas como para reproducirlas en este limitado espacio.
Cuando creíamos que ya habían aprendido la lección y que no querrían saber de apuestas en la vida, a mi compañero se le ocurre decir: Doble o nada?. Silencio sepulcral, miradas que se cruzan, deliberaciones intensas….hasta que deciden aceptar. De perdidos al rio debieron pensar.
Empieza la partida, hasta que en una de las jugadas las pillamos cargaditas de puntos……acabamos ganando entre ruegos, súplicas y pidiendo la condonación de la deuda.

Resultado final, acabamos con un par de meriendas compuestas de batido y tortitas, más cuatro euros, que si bién no es mucho, al menos tenemos para unas palomitas. Sólo espero no jugar en un temporada, porque como sigamos así vamos a ganar no solo las partidas, sino unos cuantos kilos de más.
“Nunca hagas apuestas. Si sabes que has de ganar, eres un pícaro; y si no lo sabes, eres un tonto.”
Confucio
Te dan acciones de la empresa por la publicidad??? jejejeje coño habrá que comprárselo.. no existe el streap-uno?
Ale salu2
Pues ahora que lo dices, tendré que pedir un tanto por cién por publicidad a la empresa que lo distribuye.
Por ahora el streap-uno no existe, aunque siempre puedes apostarte los calzoncillos ;-)