Ya he hablado en otras ocasiones del cine oriental y de los aires renovados que trae a nuestras carteleras de cine. En este caso le toca el turno a una película de acción, más en concreto pertenece al género Wuxia, que aunque desconocido aquí tiene una gran tradición en China. Se trata de “La Casa de las dagas voladoras”, dirigida por Zhang Yimou y protagonizada por Zhang Ziyi (”Tigre y Dragon”).

Precisamente el mismo director (y actriz) ya se adentraban en el mismo género en su anterior film, “Hero”, aquel que nos mostraba todo un mosaico de colores engarzado en unas espectaculares escenas de lucha y nos enseñó que una una película de estas condiciones no se ve, sino que se contempla y se admira, como podemos hacer con un cuadro.
Este género en el que ambas estan inscritas, el Wuxia, es básicamente el de caballeros y espadachines, unido a la épica oriental.

Y precisamente esto (que no es poco) es lo que nos ofrece la película que nos ocupa. Su argumento es sencillo, una historia de amor surgida entre dos personas opuestas (Jin y Mei) y abocado al fracaso porque ella forma parte de un grupo llamado “La Casa de las dagas voladoras” y él es capitan del ejército que persigue al líder de este grupo para eliminarlo. Un argumento en principio ya visto una y otra vez, pero precisamente esto es lo de menos, el verdadero valor, la clave de la película está en su belleza, en ofrececernos un espectáculo visual único y contundente donde cada una de los planos han sido estudiados, coreografiados y puestos en escena con una sensibilidad como sólo sabe hacerlo el cine asiático.

Podría pensarse, por lo dicho, que esta película es algo así como un bonito envoltorio de algo vacio y hueco, pero precisamente tal es la belleza de dicho envoltorio que el continente se convierte en el contenido. Dicho esto, su argumento no deja de ser una excusa, un mero eslabón de lo que realmente hay al final de la cadena….una orgia de color y movimiento.

Cada una de sus escenas están impresas de un lirismo casi manierista, con una estética tan cuidada que poco importa realmente qué nos está contando, aquí sólo importa cómo lo cuenta. Muchas escenas relevantes podríamos destacar, pero me quedo con tres, una inicial, en la que la protagonista realiza una exótica danza, una intermedia en el que los dos amantes son perseguidos por soldados saltando de un bambú a otro y la preciosa escena final en la nieve.

Tal vez este film no esté a la altura de otros como “Tigre y Dragón”, es la primera que nos viene a la mente ya que marcó un antes y un después en la forma de ver las artes marciales, pero sin duda supera a “Hero” el anterior trabajo del director. Si aquella le daba más importancia a la épica, en ésta se le da más peso a la relación entre personajes. Si en la primera había algunas coreografías “excesivas” en esta se muestra algo más contenida. En aquella nos llamó la atención las escenas monocromáticas mientras en ésta lo hacen los geniales efectos de cámara siguiendo a las dagas y espadas surcando el aire.

De los actores destacar a la guapísima Zhang Ziyi, ya vista en muchas películas de estas características y cuya belleza está a a la altura de toda la peli en general. Sin duda, sin ella no tendría tanto sentido este film lleno de sensibilidad estética que ha de ser disfrutado en cada uno de sus fotogramas y cuya inventiva y narrativa visual ya es motivo suficiente para ser contemplado.

Lo + : Su BELLEZA (en mayúsculas)
Lo - : Su comparación con otros films similares

Commentary

  1. unamaruja wrote on 25. Feb 2005

    La he visto esta tarde y estoy de acuerdo contigo. La danza y la coreografía en las escenas de lucha son estupendas, hasta la sangre “baila”. Y el guaperas, un guaperas del todo.

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